Microbiota: Un aliado en la mejora del rendimiento deportivo

La nutricionista Gema Atienza nos habla sobre la relación que existe entre el rendimiento deportivo y la microbiota.

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Microbiota: Un aliado en la mejora del rendimiento deportivo

La microbiota intestinal está compuesta por billones de bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en simbiosis con el ser humano. Toda esta microcomunidad regula funciones tan importantes para nosotros como:

  • Digestión y absorción de nutrientes.
  • Producción de vitaminas.
  • Modulación  del sistema inmunológico.
  • Control del eje intestino-cerebro.
  • Participan en el metabolismo ya que influyen en la producción de energía y en la absorción de los distintos nutrientes.

¿Qué es el rendimiento deportivo?

La raíz etimológica del término “rendimiento deportivo” deriva de la palabra parforme adoptada del Ingles que significa cumplir, y que a su vez derivó del término performance del francés, que significaba cumplimiento.

El rendimiento deportivo es la capacidad que tiene el deportista de poner en marcha todos los recursos de los que dispone para obtener un resultado. Estos resultados vienen determinados por la eficiencia, por esta razón si quieres mejorar tu rendimiento debes ser capaz de optimizar tus recursos al máximo.

 

¿Qué factores influyen en el rendimiento deportivo?

Sabemos que la nutrición y el descanso juegan un papel esencial en el rendimiento deportivo, así como en la recuperación post-entrenamiento. Adicionalmente, la microbiota intestinal, por su capacidad para producir energía a través de los ácidos grasos de cadena corta, modular el desarrollo y maduración del sistema inmunológico e influir en la salud y el bienestar del individuo, puede ser una gran aliada en la mejora del rendimiento deportivo.

Estudios recientes en animales y humanos sugieren, que la actividad física regular, modifica la composición y funcionalidad de la microbiota intestinal de una forma beneficiosa para la salud. Estas modificaciones se traducen en una mayor riqueza y diversidad de especies bacterianas promotoras de salud, mejoras en la función de barrera y en las vías de producción de sustancias (es decir AGCC) que protegen frente a los trastornos gastrointestinales en estos individuos. Parece existir una comunicación bidireccional entre el musculo esquelético y el intestino.

El musculo esquelético durante el entrenamiento, promueve la producción y liberación de citoquinas antiinflamatorias con capacidad para modificar la mucosa intestinal. Del mismo modo se produce un incremento de ácidos grasos de cadena corta a nivel intestinal intestino que participan en la función muscular, estableciendo el eje músculo-intestino-microbiota. De hecho, la actividad física puede ser una intervención importante para alterar la composición de la microbiota y revertir la disbiosis intestinal.

Nuestra microbiota influye en el rendimiento deportivo ya que es capaz de mejorar la absorción de nutrientes esenciales, modular la inflamación, aumentar la energía y mejorar (o empeorar) la recuperación muscular y el sueño.

¿Podemos mejorar el rendimiento a través de la microbiota?

 

  • Uno de los factores a tener en cuenta es cuidar y alimentar los microorganismos que conforman nuestra microbiota intestinal con dietas ricas y variadas en vegetales y fibra dietética, que favorezcan la producción de ácidos grasos de cadena corta (butirato, propionato, acetato).
  • Además de una rica en alimentos prebióticos (comida para nuestra microbiota) debemos evitar alimentos considerados proinflamatorios. ¿Cuáles son? La mayoría de productos ultraprocesados o alimentos que contengan harinas refinadas, aceites de mala calidad, altas cantidades de azúcar o edulcorantes… Los mejores alimentos son los que no llevan envoltorio.
  • La intensidad, el tiempo y el tipo de entrenamiento, van a favorecer la aparición de una mayor o menor diversidad de especies bacterianas que van a condicionar el rendimiento. Un estudio publicado en la revista Nature Medicine reveló que atletas de élite tenían una microbiota intestinal más diversa que la población general y con mayor presencia de bacterias que ayudaban a metabolizar ácido láctico.
  • De manera indirecta, sabemos que la suplementación con probióticos resulta un medio potencial para influir de forma beneficiosa en la composición de la microbiota intestinal, promoviendo la salud en el atleta y mejorando su rendimiento, aunque aún se necesitan más estudios al respecto.

Conclusiones

En general un estado de equilibrio de la microbiota (estado eubiótico) va a afectar de manera positiva a la salud de los atletas con consecuencias beneficiosas en sus adaptaciones al entrenamiento y en su rendimiento. Si queremos mejorar la eficiencia de nuestro organismo y hacerlo más competente, es necesario corregir cualquier alteración en el ecosistema bacteriano que comprometa la microbiota intestinal. La alimentación personalizada, el cambio de hábitos y la toma de suplementos serán claves en este proceso.

Autora: Gema Atienza, dietista nutricionista. MAD00615.