Dolor menstrual y su relación con la microbiota
Menstruación y sintomatología asociada
La menstruación aún sigue siendo hoy la gran desconocida y sigue protagonizando el mayor registro de búsquedas online por parte de la población, pongamos un poco de luz, no a sólo a su definición literal, si no a lo que nos cuenta como signo vital que es, y su relación con la alteración de la microbiota intestinal.
La menstruación o ciclo menstrual es el periodo comprendido entre el día 1 de la menstruación y el siguiente primer día del siguiente periodo, contándose hasta el día anterior al segundo manchado, y que comprende una serie de cambios a nivel hormonal, que suponen a su vez otra serie de cambios (en función de la fase del ciclo) a nivel ovárico, endometrial, metabólico, cognitivo-conductual, y de microbiota intestinal entre otros, conociéndose de manera más teórica los primeros y de manera más sentida por las propias mujeres los posteriores, siendo la microbiota intestinal la gran desconocida a este nivel.
Siempre desde la parte médica se ha dado por normal alguna sintomatología asociada al periodo menstrual, como la dismenorrea, o la cefalea (siendo llamada esta cefalea premenstrual), y desde aquí, queremos recordaros que un síntoma es una manifestación física y que hay que ver que nos cuenta, así todos los síntomas que tengan que ver con la menstruación y con la microbiota intestinal nos están aportando información.
Microbiota, disbiosis y la relación con alteraciones en la menstruación
Pero no vamos a tratar la sintomatología de manera específica en esta entrada, si no la relación de la microbiota intestinal con un ciclo menstrual o menstruación normal, es decir, menstruación sin dolor, de manchado controlado y no hemorrágico (entre 30-40ml), con una duración del ciclo de entre 26 y 34 días, con un periodo intermenstrual de 18 días y de menstruación entre 2 y 7 días.
Sabemos, sobre la alteración de la microbiota intestinal y su repercusión sobre la menstruación que:
– El equilibrio entre las bacterias (microbiota) y del huésped se ha ido configurando a través de la evolución, y la microbiota de cada nicho corporal se ha adaptado en respuesta a factores intrínsecos (p. Ej., Genética del huésped) y extrínsecos o ambientales (p. Ej., Dieta) (1).
– Entre las funciones de la microbiota tenemos la de la regulación de estrógenos circulantes (estroboloma), por lo que incide en la regulación hormonal del ciclo menstrual y por tanto en la aparición de patologías del ciclo menstrual y ginecológicas e infertilidad (1).- También sabemos que Las intervenciones nutricionales pueden mejorar el resultado reproductivo mediante la modulación de la composición del microbioma intestinal, entre otras (2).
– Una alteración de la microbiota intestinal (disbiosis) supone una alteración de la microbiota reproductiva (vaginal y endometrial).
– La microbiota intestinal y vaginal cambian a lo largo del ciclo menstrual por la propia acción hormonal y a lo largo de la vida de la mujer en base a esto anterior (1)
– Diferentes estados de disbiosis intestinal pueden aumentar la sintomatología premenstrual o durante el ciclo.
La disbiosis intestinal puede empeorar los síntomas menstruales como:
- Síndrome prementrual: hinchazón, mayor apetencia por el dulce, cambios de humor…
- Dolor.
- Periodos irregulares.
- También puede estar implicada en amenorrea y dismenorrea.
Esto ocurre por un aumento de los niveles de inflamación y por una alteración en las bacterias encargadas de metabolizar los estrógenos. De hecho, la endometriosis caracterizada por menstruaciones muy abundantes y dolorosas, tiene una fuerte vinculación con la microbiota intestinal.
Si estos síntomas resuenan contigo, un estudio de microbiota intestinal podría ayudar a profundizar en el estado de la microbiota intestinal y conocer su implicación en la inflamación y permeabilidad. En este sentido, la prueba más adecuada sería el estudio de disbiosis e inflamación sistémica que ya combina los grandes grupos de microorganismos, marcadores de inflamación y permeabilidad, pH, tipo FODMAP e índice de resiliencia.
Consejos en caso de sintomatología o alteraciones en la menstruación
Llevado todo esto a algo entendible y pidiéndome concreción, el estado de microbiota intestinal y su disbiosis influye en que se produzca patología ginecológica, obstétrica y fertilidad, y alteraciones en el estado de la microbiota reproductiva (tan importante para la salud y fertilidad de la mujer a su vez), así que si sientes que algo no es normal, consulta.
Y a su vez los cambios hormonales, ya sean dentro del propio ciclo menstrual, o a lo largo de la vida de la mujer, producen un cambio sobre la microbiota intestinal y reproductiva, lo que puede agravar determinada sintomatología y/o patología.
Somos un gran sistema compuesto de múltiples sistemas que interrelacionan entre sí, y que a su vez interrelacionan con el ambiente en el que nacemos, crecemos y nos desarrollamos.
¿Qué podemos hacer?
- Llevar una alimentación antiinflamatoria rica en omega 3 (aumentar el consumo de pescado azul pequeño como sardinas o boquerones)
- Incluir infusiones como el cúcuma latte que combina cúrcuma, pimienta y otras especias antiinflamatorias.
- Aumentar el consumo de antioxidantes como los polifenoles presentes en frutas y verduras de color rojo-morado: berenjena, remolacha, arándanos, uvas rojas…
- Una prueba de microbiota intestinal puede ayudarnos a ajustar tanto alimentación como suplementación específica para corregir esos desequilibrios intestinales e impactar así en la mejora de la sintomatología menstrual.
- Suplementación específica: Hoy en día hay muchos suplementos para mejorar el funcionamiento hormonal, la inflamación y reequilibrar el intestino. Para elegir cuál es mejor empezar a tomar, puede sernos de gran utilidad una profunda historia clínica combinada con pruebas específicas como análisis hormonales y pruebas de microbiota.
Autora: María Teresa Hernández García
Dietista Nutricionista y Enfermera NUTRIFEM www.nutrifem.es
1- Hilary O.D. Critchley, Elnur Babayev, Serdar E. Bulun. et Al.Expert Reviews. Menstruation: science and society. American Journal of Obstetrics and Gynecology. 2020;223:624-64
2- Juan A García-Velasco, Dries Budding, Hartmut Campe, et Al. Review. The reproductive microbiome – clinical practice recommendations for fertility specialists. Reprod Biomed Online. 2020;41:443-53



