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Efectos de la meditación en la salud, el intestino y la microbiota

Cierra los ojos, escucha el sonido de tu respiración profunda por la nariz y la garganta, nota cómo aumentan tus sentidos, el tacto, el olfato. La meditación es una práctica de observación y puede incluir en la salud, en el intestino y en la microbiota.
meditación y salud intestinal

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Efectos de la meditación en la salud, el intestino y la microbiota

Cierra los ojos, escucha el sonido de tu respiración profunda por la nariz y la garganta, nota cómo aumentan tus sentidos, el tacto, el olfato. El mundo exterior se disipa a tu alrededor. Estás despertando sentidos que sueles apagar con la intensidad del día a día. Esto se llama meditación y no importa el tipo que practiques, pero más tiempo permites a tu cuerpo entrar en este estado de conciencia diferente, más profunda va a ser la respuesta fisiológica.

En definitiva, la meditación es una práctica de observación y puede incluir ejercicios de respiración, escaneos corporales o ejercicios de visualización. Pueden ser guiadas o no (aplicaciones, podcasts, etc), pueden incluir frases repetidas que ayudan a centrar la atención, o visualizaciones que ayudan a identificar las emociones, como colores asociados a emociones positivas.

Impacto de la meditación en la salud general

Para obtener una respuesta fisiológica a largo plazo, la meditación requiere constancia en la práctica. Ese compromiso, aunque sean pocos minutos al día, aporta muchos beneficios para la salud:

Según demuestran los trabajos científicos, la meditación a largo plazo está relacionada con la plasticidad cerebral: las personas que meditan tienen las regiones cerebrales asociadas a la atención, la interocepción y el procesamiento sensorial más gruesas que las personas que no meditan. Además, la meditación podría compensar el adelgazamiento del cortex prefrontal relacionado con la edad. Por otro lado, la práctica de la meditación disminuye la actividad de la amígdala cerebral, relacionada con el estrés (parte del cerebro que responde frente al miedo y al estrés).

Impacto de la meditación en la salud intestinal

Nuestro intestino establece una comunicación bidireccional constante con el cerebro. Las emociones tienen un impacto en nuestro intestino, pero la salud intestinal es determinante para la información que llega al cerebro e influye en nuestro comportamiento, nuestros gustos, nuestras habilidades sociales y también nuestra respuesta fisiológica.

Como resultado, el estrés crónico genera una hiperactividad del sistema nervioso simpático que pone en marcha los mecanismos de respuesta de “lucha o huida”, parte de los mecanismos de supervivencia. En consecuencia, inhibe la actividad intestinal, la actividad de “descanso y digestión” del sistema nervioso parasimpático, lo que de forma crónica genera inflamación.

Se ha demostrado que la meditación mejora la respuesta parasimpática y alivia los síntomas del colon irritable.

Impacto de la meditación en la microbiota

El estrés psicológico desencadena una respuesta de lucha o huida provocando la liberación de substancias que perturban la microbiota, generando una disbiosis crónica. La población microbiana alterada afecta la integridad de la barrera intestinal, la permeabilidad intestinal y la regulación de neurotransmisores.  Por ello, la práctica de la meditación ayuda a regular la respuesta al estrés, suprimiendo los estados de inflamación crónica y mejorando la microbiota intestinal, aumentando la cantidad de bacterias protectoras. En ausencia de estrés, la microbiota sana produce ácidos grasos de cadena corta, como el butirato por ejemplo, que ejercen efectos antiinflamatorios y antitumorales.

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